Cobreix una superfície de 54,7 Km2
Està a una distància de 110 Km de Zaragoza
Situat a una altitud de 543 m
En 1996 tenia una població de dret de 139 habitants
Pertany a la comarca de HOYA DE HUESCA

Ayuntamiento de Murillo de Gllego

Plaza, s/n.
22808 MURILLO DE GALLEGO (ZARAGOZA)
Telèfon: 974383014

Situacin de Murillo de Gllego

Situacio: al NE. de Zaragoza por carretera N-123 y desvo en Huesca a carretera N-240, en la ribera del ro Gllego, limitando con la provincia de Huesca.

Festes

San Sebastin, 20 de enero; Virgen de Candelas, 2 de febrero; y San Bartolom, 24 de agost.

Descripcin

Frente a los mallos de Riglos, en la margen derecha del ro, es como un enclave de la provincia de Zaragoza en la de Huesca. el lugar no lleg a ser posedo enteramente por los musulmanes, por ms que intentaron su conquista. En las actas del Concilio de Jaca, Murillo se incluye en el territorio de aquella dicesis. Posteriormente se sabe que el lugar fue empeado por el Rey Pedro IV a su consejero, Lope de Gurrea, en 1.500 florines.
El casco urbano es sumamente pintoresco, encaramado sobre la ladera de un monte, mirando a medioda. Destaca el bside romnico de la iglesia parroquial de El Salvador, que comprende asimismo la cripta del Santo Cristo, que consta de tres naves. Sobre ella se levanta la iglesia del Salvador, que se adapta a la disposicin sealada por la cripta. El romnico afecta fundamentalmente a los bsides y tramos inmediatos a las naves. La cubierta, en forma de can apuntando, busca ya el estilo gtico.
La ermita de la Virgen est situada en el punto ms elevado de la població y es de piedra de sillera, con el prtico de estilo gtico, formado por seis pilares de seccin hexagonal, que sostienen una cubierta de madera. Esta ermita segn Guitart Aparicio, se halla junto a lo que fuera el castillo del siglo XI, cuya antigedad est bien acreditada por unas tumbas antropomorfas.

Arqueologa:

En la parte alta del pueblo, junto y bajo la iglesia parroquial se ubica una necrpolis de tipo medieval excavada a mediados de los aos setenta por A. Bielsa. El conjunto no arroj ajuares, como viene siendo la tnica normal en este tipo de enterramientos altomedievales. Las tumbas, parcialmente excavadas en la propia roca y cubiertas de lajas, estn bien conservadas.

Historia medieval