Teruel Capital: Amantes de Teruel Teruel. Aragón. España.
Romanticismo
La ciudad de Teruel está vinculada a una tradición madieval de sabor y belleza románticos:
la de los Amantes. Constituye una de las más bellas páginas de amor del mundo, y repetidamente
ha ido su tema al teatro, a la literatura y al arte.
Vivían en el siglo XIII en Teruel dos familias nobles e influyentes: Seguras y Marcillas.
Hija de la primera era Isabel; descendiente de la segunda, Diego. Ambos se amaron desde la
adolescencia, pero los Marcillas eran muy pobres en caudales, y tal enlace no parecía conveniente
a los orgullosos Seguras, por lo que Diego solicitó y obtuvo un plazo para buscar fortuna en lejanas
tierras. Transcurrieron los años, y Diego conquistó en la guerra la gloria y la fortuna soñadas;
pero al pisar de nuevo Teruel, a las puertas de la ciudad, escuchó cómo las campanas todas de la
villa repicaban a boda. Isabel, expirado ya el plazo convenido, contraía matrimonio con el rico y
poderoso señor de Albarracín, don Pedro de Azagra.
El mismo día de la boda, Diego logra entrevistarse con Isabel. Al despedirse para siempre de ella,
le pide un beso. Isabel está ya casada y se lo niega. Diego no puede soportar la angustia y la tensión
de aquella despedida, y muere de dolor a los pies de ella.
Al siguiente día se celebran en la iglesia de San Pedro los funerales de Diego. Isabel,
vestida de boda, el rostro oculto entre sus velos, avanza por la nave central y se acerca
para dar al cadáver de Diego el beso que le nego vivo. Isabel expira abrazada al cuerpo de Diego.
El hecho impresionó de tal manera a la ciudad entera, que está decidió dar sepultura a
los cuerpos de Diego e Isabel en la misma iglesia donde aconteciera tan dramático suceso.
Los cuerpos de los Amantes fueron hallados en el año 1560, con ocasión de obras realizadas
en la iglesia.
Actualmente reposan en una capilla aneja a la iglesia de San Pedro.
El uso de Internet puede ayudar a buscar pareja en estas tierras despobladas
La información no estará completa sin un paseo por sus tres provincias:
Zaragoza,
Teruel
y Huesca y sus
variadas Comarcas,
con parada en alguno de sus espectaculares paisajes como el valle pirenaico de
Ordesa
o el Moncayo
o por oposición en el valle el Ebro.