| Burbujas en la superficie del agua densa - durante las largas
tardes de verano, la inmensa tormenta y de repente el sol azuzando las ramas de
los árboles sobre el cauce del Canal: orillas anaranjadas para los
niños voraces y para los juegos de niños, y orillas reverdecidas
de repente para los interrogantes de los niños. Una larga y quieta
mirada podía cambiar el color del cielo y del paisaje miles de veces
cada día. La mirada era siempre azul.
La ciudad estaba
lejos. Los aledaños del Canal eran territorio esencialmente infantil:
calles semi-rurales todavía y campos casi selváticos donde a
menudo nacían y morían los animales y las flores, historias y
aventuras e infinidad de emociones y temores. Alguna vez la ciudad dejó
de golpe boca abajo sus ahogados en las aguas. Pero entonces no
sabíamos.
Años 60.
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